El cine es un espejo social y una poderosa herramienta de estimulación cognitiva. Este proyecto busca rescatar el valor de las grandes obras cinematográficas del cine nacional e internacional, utilizándolas como disparadores para el debate, la reflexión y el intercambio de experiencias de vida que luego se podrán tratar incluso hasta en el taller de la memoria. Al abordar temáticas universales (el amor, la amistad, la superación, la justicia, el arraigo), se promueve la escucha activa y se fortalece la autoestima de los participantes al validar sus opiniones y recuerdos.
Se proponen ciclos quincenales de 2 a 3hs por encuentro en donde se compartirá la película, el debate y una merienda en el plazo de 6 meses.
Muchos adultos mayores sufren de soledad debido a la jubilación, la pérdida de pares (viudez), o porque sus familias trabajan y pasan muchas horas solos. El aislamiento prolongado deteriora la salud mental y acelera el envejecimiento biológico.
El cine debate actúa como un "pretexto para el encuentro". Obliga a salir de la casa, vestirse para la ocasión y compartir un espacio físico con otros. El momento del café o mate corta la barrera de la timidez, transformando a un grupo de desconocidos en una red de contención y amistad vecinal.
Las salidas culturales tradicionales (como ir al cine comercial actual) suelen ser costosas para la realidad económica de los jubilados. Además, las salas modernas muchas veces exhiben películas con ritmos frenéticos, efectos visuales abrumadores y temáticas que les resultan ajenas o distantes.
Vivimos en una sociedad con una fuerte tendencia "viejista", que rinde culto a la juventud y a la productividad económica inmediata. Esto suele relegar al adulto mayor a un rol pasivo, haciéndolo sentir que su opinión ya no cuenta o que "quedó fuera" de la agenda cultural.
El "Cine clásico debate" ofrece una alternativa cultural de cercanía, accesible o gratuita, en espacios públicos abiertos o en la misma vecinal de B° San Martin.
El Proyecto es Factible, pasa a votación