Crear un grupo donde
exista el deseo de vincularse entre sí, donde cada quien tenga la
posibilidad de compartir su propia experiencia y vivencia del proceso y
donde puedan apoyarse mutuamente sin juzgar.
No se trata de una búsqueda de solución a sus problemas, sino de un
acompañamiento que brinde fuerzas para seguir intentando. Es la
búsqueda de una pequeña mejora a nivel emocional y social, que
repercuta positivamente en el plano psíquico.
● Crear una red de apoyo.
● Generar nuevos vínculos
Conectar con el propio deseo.
● Lograr y sostener la permanencia en el espacio.
● Estimular la expresión emocional.
● Promover la motivación.
● Generar apertura en el diálogo y escucha.
● Fomentar la conexión y el apoyo entre integrantes.
● Celebrar los pequeños logros cotidianos.
Descripción
El proyecto se basa en dos encuentros por semana, en los que se
realizarán diferentes actividades que podrían variar según las
necesidades e intereses del grupo.
Propuestas:
● Charla grupal con temática: Emociones, experiencias de
superación, “la mochila que cargamos”, “preguntas que nunca me
hicieron”, compartir el pequeño logro del día/semana.
● Charla grupal sin temática: Abiertas al intercambio libre y
propuestas de los integrantes.
● Taller de lectura y escritura: Abordando temáticas como metas y
deseos, pasado y futuro, apoyo al otro, construcción de un diario
colectivo.
● Festejos de cumpleaños de los integrantes.
● “Día de…”: (Ocurrencias). Llevar un objeto que los represente o
les guste y contar por qué, día de la primavera, día del estudiante.
● Frasco de buenas nuevas: Registro de buenas noticias, logros,
momentos felices, progresos.
● Encuentros por fuera de la institución:
○ Caminata grupal.
○ Salidas grupales a eventos gratuitos.
○ Mateada al sol o picnic (según la población).
Encuentros dos veces por semana, un día de semana
(martes/miércoles) en la institución y un día del fin de semana
(viernes/sábado) al aire libre.
En estos tiempos donde la depresión y la ansiedad son moneda
corriente en la juventud, se habla mucho sobre salud mental. Sin
embargo, la única respuesta que aparece suele ser la invitación a
realizar terapia. Y aunque considero que el trabajo terapéutico es
importante y necesario, me parece insuficiente.
La salud mental no depende sólo del esfuerzo y trabajo individual;
también está atravesada por el contexto social e histórico de quien
sufre. A veces, incluso el propio círculo social y el ambiente en el que se
vive pueden ser los causantes o detonantes de este malestar.
Por eso, propongo un espacio de tiempo fuera del mundo cotidiano: de
eso que se repite y genera malestar en la vida diaria. Un lugar donde
puedan surgir nuevos vínculos, cuya motivación sea promover el
bienestar no sólo mental sino también físico, emocional y relacional,
basado en el acompañamiento.
Desde mi lugar, ofrezco la experiencia y el entendimiento de haber
estado ahí y haber podido salir, teniendo en cuenta que el camino a la
sanación es largo y dificultoso. Pero también la posibilidad de
acompañar desde cierto conocimiento teórico sobre salud mental y
acompañamiento terapéutico.
Población juvenil de 18 a 30 años, residente de San Lorenzo, que
atraviese malestar emocional, situaciones de ansiedad o depresión,
aislamiento social o dificultades para vincularse.
Capacidad máxima para 6 personas por grupo.
Duración de 8 meses, desde abril a noviembre.
La propuesta está pensada para desarrollarse en instituciones o
espacios comunitarios municipales que puedan facilitar un lugar físico
para el encuentro. Se trata de una actividad gratuita, coordinada de
manera independiente.
Se requiere del espacio físico de la institución un día de la semana, por
un máximo de 2 hs, y colaboración en la difusión del proyecto a través
de redes sociales.
El proyecto es Factible, pasa a votación